Aventura

Cuando era niño uno de los mejores momentos de mi semana era encontrar en la libreria un nuevo tomo de “Elige tu propia aventura”, me resulta fácil decir que todo me gustaba de esa serie: el pequeño logo amarillo, la tipografia, el titulo de los libros que te daban un pequeño indicio de el riesgo que estabas a punto de tomar, el umbral blanco rodeado de un inconfundible rojo que mostraba una imagen llena de acción e intriga.

Dentro del libro un narrador desconocido te empujaba a vivir una historia muy diferente a la que solias disfrutar, en esta historia TU escogías el camino; las decisiones eran tuyas y por ende, las repercusiones.
Cuántos de nosotros no recuerdan esos viejos libros con decenas de dobleces o pedazos de papel donde la historia tomaba un giro inesperado? Cuantos de nosotros no regresamos a ese papel o doblez despues de haber fallecido debajo de un montón de piedras o asesinados por extraterrestres?

El fín nunca era el final y quiza esa era la lección: que aún si tomabamos una decisión equivocada sabiamos que sólo un par de hojas nos separaban de borrar lo sucedido y seguir adelante.

Mi nombre es Pedro y me gustaría convertirme en el narrador de esta historia, prometo ser amable y prometo ser horrendo con ustedes, prometo matarlos de maneras graciosas y tratar de hacerlos sonreir y sorprenderse en el trayecto. Mi nombre es el narrador y les aseguro que estaré con ustedes durante esta travesia, esperando que encuentren su final feliz.

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